Vecinos, familias, graduados y representantes de los sindicatos UNTER y ATE se congregaron el pasado 12 de octubre en la Escuela 152 de Cerro Alto para conmemorar los 90 año de la institución rural. La convocatoria, desarrollada con las puertas del inmueble cerradas y las aulas despobladas, constituyó la tercera manifestación pública realizada en la zona con el objetivo de visibilizar el impacto social que genera la clausura del establecimiento decretada por la administración provincial de Río Negro.
La medida gubernamental interrumpió la escolarización local, derivando en un proceso de despoblación del ámbito rural al forzar la discontinuidad pedagógica de los niños dentro de su entorno territorial. Durante la jornada, la bendición oficial estuvo a cargo del Obispo de Bariloche, Monseñor Juan Carlos Ares, quien acompañó la concentración comunitaria e instó a los presentes a sostener el lazo colectivo sobre la base del afecto organizativo por el espacio educativo.

Reclamos en la Escuela 152 de Cerro Alto
Pese a las invitaciones enviadas formalmente por las familias organizadoras para que las autoridades del Poder Ejecutivo se hicieran presentes, ninguna representación del gabinete provincial acudió al acto. No obstante, el Gobernador Alberto Weretilneck remitió una nota oficial excusando su inasistencia e incluyendo felicitaciones protocolares dirigidas a los antiguos pobladores y a los asistentes.
«Cumplir 90 años es celebrar una historia construida con esfuerzo, compromiso y mucho cariño. Son generaciones de estudiantes, docentes y familias que han dejado su huella.», dijo Alberto Weretilneck.
Frente a la recepción del mensaje, los referentes comunitarios valoraron el contacto pero formalizaron un pedido de audiencia urgente con el Gobernador para gestionar la restitución del servicio escolar. Las familias remarcaron los antecedentes de resistencia edilicia e institucional vividos en la Escuela 152 de Cerro Alto frente a crisis climáticas pasadas, contingencias volcánicas y traslados temporales hacia Paso Flores o Villa Llanquín.
Un vocero del colectivo comunitario reseñó la trayectoria de organización local que caracterizó al establecimiento frente a los sucesivos imprevistos territoriales:
«Esta siempre fue una comunidad que plantó bandera. Siempre tuvimos que buscar la fuerza en otros, exigiendo por los derechos de los niños y niñas para que no se pierda este lugar.», señalaron integrantes de la comunidad educativa.
El encuentro finalizó con la entonación del tradicional canto de cumpleaños y el encendido de velas simbólicas a distancia del patio clausurado. Los organizadores ratificaron que continuarán con los reclamos administrativos hasta lograr la habilitación efectiva del inmueble. Respecto de la continuidad del ciclo lectivo futuro, los vecinos expresaron su exigencia central sobre la reapertura de la Escuela 152 de Cerro Alto, esperando que el próximo año el edificio pueda recibir nuevamente a los estudiantes.




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