Norma Noemí Aguirre, jubilada docente y referente comunitaria del barrio El Frutillar, se convertirá en la nueva concejal en Bariloche tras la dimisión de Leandro Costa Brutten. Esta modificación institucional, encuadrada en el bloque Incluyendo Bariloche tras dictaminarse la resolución que habilita la sucesión de la nómina electoral de 2023, representa la cuarta renuncia durante los primeros dos años y diez meses del actual período deliberativo. La futura edil asumirá la responsabilidad legislativa durante el trayecto de un año y dos meses restantes de gestión, aportando una trayectoria ligada al trabajo pedagógico, la militancia gremial y social y las demandas urbanas históricas de los sectores populares.
El desafío de ser concejal en Bariloche
En el marco de una entrevista brindada en el programa «Comenzando La Mañana», transmitido de manera simultánea mediante la sintonía radial y la plataforma de Instagram de Bariloche En Redes, Aguirre analizó los condicionantes normativos de su pronta asunción y expuso el compromiso ético con el cual afrontará el tratamiento de las ordenanzas en el cuerpo municipal. El traspaso parlamentario implica la continuidad de la labor iniciada por Costa Brutten, quien impulsó proyectos vinculados al reconocimiento de juntas vecinales, obras de conectividad vial como un puente en El Frutillar y variados reclamos territoriales. En relación con el debate que mantendrá frente al Departamento Ejecutivo conducido por el intendente Walter Cortés, marcado por frecuentes vetos a normativas de la oposición, la vecina radicada desde la década de 1990 en el cordón sur diferenció su propio estilo de trabajo respecto a la gestión saliente.
«No pueden esperar que yo sea igual que Leandro, pero sí que voy a tener todo el compromiso y la responsabilidad. Voy a dar lo mejor de mí», afirmó Norma Aguirre.
La conformación del cuerpo legislativo presentará un escenario particular en el peronismo local, donde la futura concejal en Bariloche integrará una representación tripartita junto a las ediles Julieta Wallace y Roxana Ferreira. A pesar de la fragmentación previa en la labor parlamentaria, la docente remarcó la viabilidad de afianzar consensos entre las tres representantes femeninas para sostener la tramitación de expedientes orientados a resguardar a las comunidades vulneradas de la ciudad. Sobre sus expectativas, Aguirre señaló: «Tengo que continuar lo que quedó pendiente y de ahí en más ir viendo qué otras necesidades que están siendo vulneradas hay que afrontar y poner en proyecto».
Problemáticas ambientales y sociales en el Alto
Un aspecto central abordado durante la emisión periodística radicó en el severo impacto ambiental causado por el vertedero municipal, emplazamiento que perjudica a El Frutillar, barrio con más de diez mil residentes, y a zonas aledañas. Al recordar su participación en las asambleas sociales del sector y aludir a relevamientos sanitarios efectuados por residentes del hospital local, Aguirre expuso el deterioro en la salud de la población y el origen de sus afecciones respiratorias.
«Yo no tenía problemas respiratorios, fui siempre una persona muy sana y tengo asma. Ahora adulta tengo asma y es producto de eso», explicó la referente comunitaria.
Las deficiencias estructurales en los barrios del Alto abarcan también inundaciones de arterias viales, carencias en la red de gas natural y dificultades en los sistemas de calefacción escolar que derivan en ausentismo estudiantil. La exdelegada docente enfatizó la relevancia económica y productiva de los sectores trabajadores que residen en el cordón periférico, cuestionando la desprotección estatal que sufren históricamente al afirmar: «En el Alto somos la espalda de Bariloche. Todo ese trabajo duro que tiene la ciudad sale de esos barrios y somos los que estamos más desprotegidos».
Además de su recorrido en las aulas de la Escuela 154 y en el nivel secundario nocturno, la futura edil registra una intensa labor comunitaria reflejada en la conducción del Centro Cultural La Patriada y su participación en la apertura del Centro Cultural 34 Hectáreas. En dicho espacio reciente entabló contacto con otros miembros del cuerpo deliberativo, como el edil Del Río, quien tramitó la declaración de interés municipal para el predio. Aguirre mantendrá asimismo su colaboración con agrupaciones locales como Brisa Sandina, reafirmando que su labor institucional en la banca estará impulsada por la cercanía permanente con los reclamos y las organizaciones populares de la ciudad, asumiendo su nuevo rol con la convicción de que «es un desafío y una gran responsabilidad de la que me voy a hacer cargo. Siempre que tuve algún trabajo, asumí las cosas con toda mi participación y compromiso».





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