La inspección realizada a las obras del nuevo edificio de la Escuela Especial de Bariloche confirmó severas inconsistencias edilicias, evidenciando la falta de al menos dos aulas fundamentales para la matrícula local. La verificación en el terreno se concretó tras una serie de reclamos formales de las familias ante la Delegación Zonal del Consejo Provincial de Educación, luego de registrarse un mes de silencio administrativo sobre presentaciones realizadas el 18 de septiembre de 2026.
Durante la recorrida, delegados docentes y representantes de los padres constataron que la edificación no dispone de la cantidad de aulas necesarias. Solo hay siete espacios áulicos finalizados, frente a las nueve aulas requeridas para abastecer a las divisiones y talleres. A esta restricción se suma la ausencia de sanitarios exclusivos para los docentes, habiéndose propuesto el uso compartido de los baños destinados al alumnado. El déficit obedece a la aplicación de un prototipo estandarizado que no contempla las escalas demográficas locales. La infraestructura corresponde a un diseño proyectado para la localidad de Allen, cuya población no alcanza la mitad de los estudiantes del sistema adaptado de la Bariloche, donde la matrícula supera el centenar de alumnos divididos en dos turnos.
Deficiencias estructurales en la Escuela Especial de Bariloche
El secretario UnTER Bariloche consultado, detalló las fallas detectadas durante la supervisión. El dirigente señaló que el diseño del inmueble no responde a las necesidades reales de la comunidad educativa, advirtiendo sobre la falta de espacio en áreas críticas como la dirección.

«Se contaron siete aulas y no está planificada la construcción de dos aulas más, mínimo, porque necesitan nueve aulas para nueve cursos, además de los espacios de taller.», dijo Martín Aparicio.
Respecto de la inadecuación del plano arquitectónico, el referente sindical remarcó las limitaciones observadas al comparar el proyecto con la realidad demográfica. Este sostuvo que el plano original está pensado para una localidad de la provincia que no guarda relación con la demanda local. Asimismo, la fiscalización reveló que las dependencias para la Dirección y el equipo técnico carecen de la superficie requerida para la atención de las familias. La comitiva, integrada por autoridades de Educación Inclusiva, la supervisión, la conducción escolar, padres y la representante sindical de Salud de UnTER, Florencia Anfuso, comprobó la inexistencia de las reformas solicitadas previamente por el personal pedagógico.
«El plano de esta escuela está pensado para Allen y acá la población supera el doble, no tiene nada que ver con lo que pasa.», expresaron desde el gremio docente.
La obra acumula dos meses de atraso respecto del plazo contractual de ejecución estipulado por el Gobierno provincial. Las autoridades del Consejo Provincial de Educación, encabezadas por el delegado zonal Santiago Velázquez y la subdelegada Valeria Lave, no brindaron precisiones sobre el cronograma definitivo ni fijaron fecha fehaciente para la recepción del edificio. Ante la incertidumbre institucional y la falta de ratificación de compromisos, la comunidad educativa mantiene su preocupación por la falta de respuestas concretas sobre la entrega del inmueble y la ejecución de las reformas pendientes.

La preocupación familiar se vio agravada por la restricción impuesta por la contratista al cupo de participantes en la inspección. Frente al pedido de los padres de ingresar con diez representantes, la firma limitó el acceso a solo dos adultos en total. Marcelo Esquivel, padre de un estudiante e integrante del colectivo familiar organizador, expuso las gestiones tramitadas ante la Delegación Zonal, argumentando que la capacidad proyectada es insuficiente para las necesidades de los alumnos.
«La escuela que nosotros vimos proyectada es de una capacidad muy inferior a la escuela necesaria.», dijo Marcelo Esquivel.
A las fallas internas se añaden dilemas de accesibilidad exterior. El proyecto carece de patio abierto delimitado y no prevé estacionamiento interno. La maniobra del transporte adaptado para alumnos con movilidad reducida se efectuará sobre un playón reducido, en un sector con marcada pendiente y elevado flujo vehicular. Las promesas sobre una dársena frontal y tareas de relleno no constan en los planos oficiales. Ante la incertidumbre sobre la concreción de las reformas indispensables antes del próximo ciclo lectivo, las familias remarcaron la urgencia de garantizar una contención social integral a largo plazo, destacando que esta escuela especial de Bariloche representa un pilar fundamental para la red comunitaria local.
«No es una escuela: lo que queremos es formar parte de una red, formar parte de una comunidad, y esa comunidad es la comunidad que somos todos.», dijo Marcelo Esquivel.
La comunidad educativa mantendrá el estado de alerta a la espera de un informe formal por parte del Consejo Provincial de Educación. Familias y docentes condicionaron la habilitación del inmueble a la resolución previa de la totalidad de las falencias estructurales constatadas.




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