Poder Judicial

Víctimas de una estafa en Bariloche pactaron devolver el dinero

Bariloche En Redes · 16 de septiembre de 2026

Tras una compleja maniobra que involucró a dos personas engañadas por un tercero, el Centro de Mediación de Bariloche logró destrabar un conflicto financiero millonario. A través de una instancia de resolución alternativa, los involucrados reconstruyeron el origen del fraude y establecieron un plan de reparación económica. La intervención permitió que ambas partes reconocieran sus errores y acordaran un camino para recuperar parte del capital perdido mientras buscan responsabilizar al autor del ilícito.

Imagen creada solo a fines ilustrativos con Inteligencia Artificial

Un conflicto financiero derivado de una estafa en Bariloche logró destrabarse en una instancia prejudicial gracias a la voluntad de diálogo y colaboración entre las personas afectadas. La intervención del Centro de Mediación permitió reconstruir una compleja trama que involucraba a un hombre y a una mujer quienes, tras quedar enfrentados por la transferencia de una suma millonaria, descubrieron que ambos habían sido engañados por una misma persona ajena a las actuaciones.

El origen de la estafa en Bariloche

El hecho se originó cuando la persona damnificada intentó adquirir un producto de valor considerable y tomó contacto con quien aparentaba integrar una firma comercial reconocida del sector. Ante las continuas propuestas e insistencias de quien actuaba como vendedor, la persona consumidora fue inducida a realizar una transferencia bancaria urgente a una billetera virtual particular bajo la falsa promesa de asegurar la operación. Sin embargo, el bien pactado nunca fue entregado, las comunicaciones directas se interrumpieron de forma intempestiva y las averiguaciones posteriores constataron que la compra no registraba ingreso alguno en la contabilidad oficial del comercio.

Las actuaciones determinaron que el dinero había finalizado en la cuenta virtual de una vecina que, al ser convocada al proceso de mediación, aclaró que también mantenía un vínculo económico diferente con el mismo individuo. La titular de la cuenta explicó que aceptó prestar la plataforma digital porque la persona adeudada un monto previo y alegaba inconvenientes técnicos con su propia cuenta bancaria. Al recibir las transferencias, la mujer retuvo la porción correspondiente a la cancelación del crédito pendiente y entregó la suma restante al organizador de la maniobra, desconociendo completamente el origen ilícito de los fondos depositados.

Frente a este escenario de mutua vulnerabilidad ante un tercero ilocalizable, la instancia de resolución alternativa de conflictos facilitó que las partes revisaran sus conductas. Quien transfirió reconoció no haber adoptado las verificaciones previas exigidas ante una suma de gran magnitud. Por su parte, la titular de la billetera virtual admitió el error procesal de haber facilitado un instrumento financiero personal sin ejecutar controles estrictos sobre los fondos entrantes.

La instancia de resolución alternativa de conflictos facilitó que las partes revisaran sus conductas, permitiendo un acuerdo de reparación económica.

A partir del asesoramiento brindado por letrados particulares y una defensora oficial, ambas partes acordaron un plan de reparación económica prejudicial. La mujer asumió el compromiso formal de reintegrar una parte del monto mediante cuotas mensuales consecutivas, mientras que la parte requirente aceptó dicha modalidad y prometió colaborar activamente en las gestiones administrativas destinadas a regularizar el estado de la billetera virtual afectada. Este pacto permite recuperar una importante porción del capital dado por perdido y establece que, una vez finalizados los pagos, se dará por concluida la disputa entre ambos involucrados, manteniendo la posibilidad de accionar legalmente contra el autor del engaño.

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