Barrio Alún Ruca

Vecinas de Bariloche juntan ropa para conseguir alimentos

Bariloche En Redes · 11 de agosto de 2026

Ante la falta de asistencia estatal y el impacto de la crisis económica, un grupo de mujeres del barrio Alún Ruca impulsa una red solidaria para paliar el hambre en la periferia. A través de la recolección de indumentaria destinada a una feria comunitaria, buscan obtener recursos para sostener un merendero y asistir a familias que atraviesan una compleja situación de desocupación en el marco de las bajas temperaturas invernales.

Vecinas de Bariloche han puesto en marcha una red de recolección de indumentaria y calzado con el propósito directo de obtener insumos alimentarios para familias vulnerables, en un contexto marcado por las bajas temperaturas invernales en la región andina y la profundización de la crisis económica. Esta iniciativa autogestionada busca cubrir la demanda de sectores que no logran acceder a los esquemas estatales ni a la despensa comunitaria del barrio Alún Ruca, además de garantizar el sostenimiento operativo de un merendero barrial que funciona sin asistencia oficial.

Vecinas de Bariloche organizan una feria solidaria

El mecanismo de acción establecido prevé la recepción de prendas de vestir nuevas o usadas en buen estado, las cuales serán catalogadas para realizar una feria abierta en la plaza contigua a la escuela La Llave. Respecto al sentido central que motiva la organización de esta movilización solidaria, la referente barrial Cecilia Betancourt detalló en conversación en el programa «Comenzando La Mañana» de Bariloche En Redes el objetivo principal del proyecto:

«La idea nuestra es juntar ropa para después cambiarla por alimento y darle al vecino la comida.», dijo Cecilia Betancur.

La coyuntura socioeconómica en los sectores periféricos de la ciudad muestra una creciente desocupación entre trabajadores que anteriormente contaban con ingresos independientes o empleos formales. Si bien el servicio de la Despensa Comunitaria representa un paliativo relevante en la zona, diversas restricciones de cupo e ingreso dejan al margen a numerosos hogares con necesidades insatisfechas. En ese escenario, Betancourt remarcó la transformación laboral que afecta al vecindario:

«Hay vecinos del barrio que no están trabajando desde hace un tiempo y es gente de trabajo que no consigue laburo.»

Junto con la recolección general para la feria, la red de contención busca apuntalar el espacio comunitario que funciona en una vivienda particular sobre la calle Quito, entre Asunción y la calle 6. Allí, un grupo de mujeres costea con recursos propios la compra de alimentos para entregar meriendas dos veces por semana a las infancias del lugar. Debido a las reducidas dimensiones del inmueble, las organizadoras deben llevar viandas y raciones directamente a los domicilios de cada familia. En relación con las urgencias nutricionales registradas en el espacio, Betancur sostuvo:

«La idea también es fortalecer ahí, porque los chicos están necesitando como una merendita más seguido.», dijo Cecilia Betancur.

La estructura organizativa formal de la campaña está compuesta por un equipo operativo de ocho mujeres, entre las cuales se encuentran Norma, Giselle y la propia Betancourt, sumadas a colaboradores de distintos puntos geográficos de la ciudad. La red abarca la atención de demandas provenientes no solo de Alún Ruca, sino también de asentamientos de la calle Habana, del sector Esandi y de cooperativas de vivienda sin infraestructura básica de servicios. Con el fin de facilitar las donaciones desde cualquier punto de la ciudad, la referente puntualizó los criterios logísticos adoptados:

«Si pueden traernos hasta el barrio mejor y si no nos dan la dirección y vamos a buscar la donación donde sea.»

La difusión de la campaña se realiza mediante tres líneas telefónicas de contacto y a través de la página oficial del barrio Alún Ruca en la red social Facebook, espacio donde se publicó el afiche informativo con las especificaciones del pedido. Las donaciones requeridas abarcan abrigos, ropa en general y calzado, siendo requisito que los elementos se entreguen limpios y aptos para su uso directo. Tras las primeras horas del lanzamiento digital, la respuesta comunitaria permitió coordinar los primeros retiros de material, según confirmó Betancoutr:

«Publicamos ayer el flyer en Facebook y ya tengo pendiente ir a buscar cinco donaciones.»

El cronograma de trabajo contempla mantener abierta la recolección de prendas de forma indeterminada hasta acumular un volumen suficiente de ropa que justifique el armado del puesto ferial en la vía pública. Ante la marcada escasez de asistencia por parte de los organismos provinciales y nacionales en la zona sur y periférica de Bariloche, la articulación vecinal independiente constituye la principal vía de contención alimentaria y social para enfrentar la temporada invernal. La transparencia en el manejo de las donaciones y el trabajo voluntario permanente sostienen esta trama comunitaria.

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