En un verano marcado por la voracidad del fuego y el ajuste estatal, el reclamo de brigadistas por condiciones dignas llegó al centro de la agenda legislativa. Bajo la premisa de que el «heroísmo» no paga jubilaciones ni cura cuerpos rotos, la senadora Ana Marks y la diputada Adriana Serquis presentaron ante trabajadores de todo el país los detalles del Régimen Previsional Diferencial.
Esta iniciativa materializa la Acción Parlamentaria Decisiva que Marks había anticipado en exclusiva a Bariloche En Redes, cumpliendo el compromiso de transformar la denuncia por el vaciamiento presupuestario en derechos concretos para el sector.

La emergencia detrás del reclamo
La presentación del proyecto no se da en el vacío, sino en medio de una temporada dramática. Durante enero de 2026, los focos en la Patagonia —particularmente en El Hoyo y Epuyén— arrasaron más de 12.000 hectáreas en apenas una semana y media.
Más de 500 combatientes fueron movilizados, enfrentando jornadas extenuantes y condiciones extremas. Javier Inalaf, uno de los impulsores del encuentro, graficó el costo humano de estas estadísticas: «Hay gente que está desde las 4 de la mañana trabajando en la montaña y baja a las 19 horas. Mientras combaten el fuego corre peligro su vida, se rompen la espalda, los tobillos, las rodillas. Qué mejor que coronar su esfuerzo y que lleguen a poder jubilarse bien».




Los detalles del proyecto: Jubilación anticipada
El proyecto de ley impulsado por el bloque establece un marco previsional específico, reconociendo la insalubridad y el riesgo de la tarea. Los puntos claves son:
- Edad de Retiro: Jubilación ordinaria a los 55 años para varones y 52 para mujeres.
- Años de Servicio: Se requieren 25 años de aportes.
- Trabajo en Terreno: De esos 25 años, al menos 15 deben haber sido prestados en tareas directas de combate (prevención, supresión y manejo).
«Este proyecto no es un privilegio: es el reconocimiento de una actividad riesgosa. Debemos reconocer a quienes ponen el cuerpo ante cada incendio para proteger a nuestra comunidad», sostuvo Marks, ratificando que la defensa de los brigadistas es una prioridad ineludible frente al retiro del Estado.
«No somos héroes»
Uno de los momentos más potentes fue la intervención de Paula Werber, coordinadora del Parque Nacional Lago Puelo, quien desarticuló la narrativa romántica: «No somos héroes, somos trabajadores que ponemos el cuerpo físico y mental para cuidar el patrimonio natural y las vidas».
Esta visión es el corazón del reclamo de brigadistas: transformar el aplauso social en derechos laborales concretos ante el avance de la especulación inmobiliaria sobre las tierras incendiadas.

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