Los primeros ingenieros en computación de la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro recibieron su titulación tras obtener una calificación de diez en la defensa de sus proyectos finales. Mauricio Boyé, Tomás Fioroni, Iván Piñero y Jonas Porro consolidaron así la primera cohorte de profesionales en esta especialidad en San Carlos de Bariloche, habiendo completado el plan de estudios en los tiempos previstos, con trayectos académicos que demandaron entre cuatro años y medio y cinco años y medio de cursada.
El camino de los primeros ingenieros en computación
La finalización de este trayecto representa la concreción de las metas trazadas desde la conducción universitaria. La directora de la carrera, Paola Britos, valoró el cumplimiento de los objetivos y la calidad de las pasantías realizadas por los estudiantes.
«Llegar a cinco años y medio y tener egresados, con pasantías excelentes, que fue lo que presentaron, es realmente importantísimo, es haber cumplido la meta», afirmó la docente.
En sintonía, el vicerrector de la Sede Andina, Diego Aguiar, remarcó el impacto del nuevo título. «Contar con los primeros egresados de Ingeniería en Computación confirma la importancia estratégica de esta carrera para una región con un fuerte desarrollo tecnológico y científico», indicó la autoridad.
La carrera comenzó a dictarse en 2021 durante las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19, lo que requirió iniciar las clases de manera virtual y seleccionar al equipo docente de forma progresiva. Con el retorno de la presencialidad, las autoridades mantuvieron una modalidad híbrida que permitió la asistencia de estudiantes procedentes de localidades vecinas como Comallo, El Hoyo y El Bolsón. Esta metodología favoreció la retención estudiantil y la adquisición de habilidades de gestión necesarias para el desempeño profesional en el campo tecnológico.

Para mantener la vigencia del trayecto formativo, la universidad confecciona un nuevo plan de estudios con la meta de flexibilizar la propuesta y articular currículas integrales entre materias. Respecto a la inserción en el medio productivo, los nuevos graduados explicaron que la formación recibida otorga solidez teórica y visión integral.
«El perfil del ingeniero en computación es súper versátil. La carrera te da la capacidad de entender el ecosistema tecnológico completo», argumentó Iván Piñero.
Por su parte, Jonas Porro destacó que los conceptos aprendidos durante la carrera son fundamentales para la labor que desempeña todos los días como desarrollador y diseñador de software. Tomás Fioroni sostuvo que la carrera le agrega un perfil tecnológico de vanguardia, e incluso estratégico, a la oferta universitaria en la ciudad. Finalmente, Mauricio Boyé valoró el desarrollo integral obtenido durante su paso por la universidad, afirmando que todo lo que aprendió durante la carrera aportó tanto a su desarrollo profesional como personal.
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