La confirmación de que renunció el director del hospital abre un escenario complejo dentro del hospital más grande de la provincia. El actual director afirmó que la conducción no puede interrumpirse de manera inmediata. Explicó que por ese motivo, y aunque la decisión ya fue comunicada formalmente, esperará la designación de las nueva conducción. Las responsabilidades administrativas que implica el cargo, provocaría un descalabro en el hospital si se fuese sin el nombramiento de su reemplazo.
Renunció el director del hospital y crece la tensión interna
Esta renuncia no se limita a la salida del director y alcanza a otros sectores del hospital que cumplen funciones clave.
El director, Víctor Parodi, confirmó que jefes de área manifestaron la intención de dejar sus cargos, en un contexto que suma incertidumbre sobre la continuidad operativa.
«La renuncia es indeclinable, no es que hay vuelta atrás. Parte del equipo mío muchos plantearon la disponibilidad también para la renuncia. Yo les pedí que esperaran cuál es la decisión, porque el hospital no se puede dejar sin funcionamiento. Nosotros somos responsables de las firmas y si no hay nadie, no se pueden hacer compras ni sostener la actividad», explicó.
Falta de médicos y presión sobre la guardia
Uno de los problemas centrales que describió es la falta de profesionales médicos para sostener la atención diaria.
Según explicó, no existen médicos exclusivos de guardia y gran parte de quienes cubren ese servicio provienen de otros centros de salud.
Esto genera un efecto directo en el sistema, ya que distintos servicios quedan resentidos cuando esos profesionales deben trasladarse para cubrir otras funciones.
Emergencias sin cobertura y demoras en la atención
Otro de los ejes planteados es el funcionamiento del sistema de emergencias, que no cuenta con cobertura médica permanente.
En ese contexto, el hospital absorbe esas situaciones, lo que impacta directamente en la atención de pacientes.
«No puedo tener a los médicos en la misa y la procesión. Si tienen una situación de código rojo, van a la guardia central para que un médico salga. Ese médico que está atendiendo a una persona tiene que dejar de atenderla. Si el llamado es de Mascardi o del kilómetro 20, ese paciente puede esperar dos o tres horas. Y los que están en la sala de espera también esperan porque uno de los médicos se fue», detalló.
Expectativas incumplidas y desgaste en la gestión
El director sostuvo que la decisión no responde a un hecho puntual, sino a un proceso acumulado.
Indicó que existen compromisos que, según explicó, no lograron concretarse dentro del funcionamiento del sistema.
También aclaró que situaciones recientes no fueron determinantes, sino parte de un contexto más amplio que se viene desarrollando desde hace tiempo.
El límite personal tras años de gestión
Sobre el final, Parodi vinculó su decisión con un desgaste acumulado tras años de trabajo dentro del sistema de salud pública.
Indicó que continuará desempeñándose en el hospital, pero ya sin responsabilidades de conducción.
«Hay compromisos que no se cumplen y la confianza es difícil reconstruirla. Del hospital no me voy, sigo trabajando como siempre, pero dejamos el rol de funcionario. Estamos más viejos para poner muchas veces el cuerpo para muchas condiciones», expresó.
La salida del director y la posibilidad de nuevas renuncias abren un escenario incierto en el hospital más grande de la provincia, en un contexto de falta de profesionales y tensión creciente.

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