Actividad Social

Reflexiones en el Día Nacional de las personas migrantes

Bariloche En Redes · 4 de septiembre de 2025

La migración transforma profundamente la sociedad y la cultura. La Dra. Ana Inés Barelli y Cecilia Guazzaroni destacan cómo migrar implica llevar recuerdos y enfrentar ausencias, reflejando un sistema global que margina. Este proceso redefine la identidad, tejiendo nuevos lazos y desafiando estructuras sociales. En el Día Nacional de las personas migrantes, se invita a repensar las fronteras y construir una sociedad más plural y solidaria, donde la migración sea vista como un valor esencial.

En el Día Nacional de las personas migrantes, la migración ha demostrado ser uno de los motores más profundos de transformación social y cultural. La Dra. Ana Inés Barelli y la becaria Cecilia Guazzaroni, en su reflexión, destacan que migrar no es solo dejar un lugar atrás, sino también cargar con recuerdos y ausencias. Esta experiencia refleja las dinámicas de un sistema económico global que margina y expulsa, condicionando los caminos de la movilidad humana.

Migrar nos lleva a rehacer el mundo a cada paso, tejiendo nuevos lazos y resignificando la pertenencia. En este contexto, la identidad se convierte en un proceso vivo, atravesado por la memoria y la resistencia. Las historias de quienes migran desafían las formas establecidas de pertenencia y cuestionan las estructuras sociales.

Migración y transformación social

Reflexionar en el Día Nacional de las personas migrantes implica resignificar la frontera y percibir al otro como parte esencial de la sociedad. Este día invita a pensar en una sociedad más plural y solidaria, que entienda la migración no solo como un derecho, sino también como un valor. Es fundamental reconocer que el miedo al otro revela, en el fondo, aquello que no queremos aceptar de nuestra propia fragilidad. La migración, como parte de la condición humana, nos muestra que la identidad no es inalterable, sino que cambia con la experiencia compartida.

Este día es una invitación a construir una sociedad capaz de despojarse de los esencialismos y asumirse, finalmente, como migrante. La migración nos enseña a desafiar los límites impuestos y a entender la diferencia no como una amenaza, sino como una oportunidad para crecer y vivir en paz.

¿Qué te parece lo que dice la nota?
COMENTÁ acá mismo