En un fallo de primera instancia en Bariloche, una pasajera logra indemnización tras sufrir graves lesiones como acompañante en un siniestro vial, reivindicando la responsabilidad al volante y responsabilizando a la conductora del vehículo. Este caso, desarrollado en el fuero civil de nuestra ciudad, subraya las consecuencias duraderas que un accidente puede generar, especialmente cuando el hielo en una avenida principal rumbo al cerro Catedral incide en la pérdida de control.
La pasajera, que se dirigía a su trabajo, sufrió una fractura de rodilla que requirió intervención quirúrgica y un extenso proceso de recuperación. La magnitud del impacto no solo se reflejó en secuelas físicas, con prolongada rehabilitación y controles médicos, sino también en el plano psicológico, demandando asistencia profesional sostenida.
Secuelas Permanentes y el Inicio de la Demanda
«Los informes periciales determinaron que las consecuencias del accidente derivaron en una incapacidad permanente, afectando directamente su calidad de vida cotidiana y laboral.»
Ante esta afectación profunda, la mujer inició una demanda por daños contra la conductora, abarcando conceptos como incapacidad, tratamientos médicos y psicológicos, gastos y perjuicio personal. La parte demandada cuestionó la responsabilidad, alegando condiciones excepcionales del camino y una supuesta contribución de la pasajera al daño, sin lograr acreditar conducta concreta. La aseguradora, si bien reconoció la cobertura, impugnó los términos del reclamo.
Cómo la Pasajera Logra Indemnización: El Fundamento del Fallo
El análisis judicial se centró rigurosamente en la responsabilidad objetiva por el uso del vehículo, principio fundamental que atribuye responsabilidad si el accidente y la presencia de la víctima se constatan, salvo eximición. Durante el proceso, no surgieron pruebas que respaldaran las defensas; los testimonios no aportaron elementos directos sobre el momento del choque, ni se acreditaron acciones de la pasajera que pudieran haber influido. Tampoco se verificaron factores externos que rompieran el vínculo causal entre el hecho y el daño, consolidando la atribución de responsabilidad a la conductora.
«El análisis judicial se centró rigurosamente en la responsabilidad objetiva por el uso del vehículo, principio fundamental que atribuye responsabilidad si el accidente y la presencia de la víctima se constatan, salvo eximición.»
Las pericias médicas y psicológicas tuvieron un peso determinante, estableciendo el grado de incapacidad y las secuelas en la vida de la vecina. Estos datos fueron la base para fijar la indemnización, que el fallo de primera instancia admitió en su mayor parte a favor de la mujer acompañante. Es importante señalar que esta sentencia no se encuentra firme, ya que aún puede ser apelada, pero marca un precedente significativo en la búsqueda de justicia para quienes sufren las consecuencias de siniestros viales en nuestras calles.
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