El Festival Audiovisual Bariloche impulsa una iniciativa de cine comunitario que busca democratizar la creación cinematográfica, proponiendo que la ciudadanía utilice sus propios teléfonos móviles como herramientas de registro. A través de siete encuentros, los participantes recorrerán el proceso completo de producción, desde la concepción de la idea hasta el montaje final, bajo la premisa de retratar el entorno cotidiano y la identidad local. La propuesta, coordinada por Marion Prieto y Ariel Santana, enfatiza la capacidad de la comunidad para narrar sus propias historias mediante formatos de no ficción, fomentando una dinámica de trabajo horizontal donde los roles se rotan entre los integrantes.
Sedes y cronograma del cine comunitario
Para facilitar el acceso, la actividad se desarrollará en dos puntos estratégicos de la ciudad. En Casa Las Golondrinas, situada en el kilómetro 2.950 de la avenida Bustillo, los encuentros tendrán lugar los miércoles de 18 a 20 horas, entre el 12 de agosto y el 23 de septiembre. Por otro lado, Radio Piuke, ubicada en Cacique Chocorí 4085 del barrio El Frutillar, recibirá a los asistentes los sábados de 12 a 14 horas, desde el 8 de agosto hasta el 19 de septiembre. La participación no requiere experiencia previa ni conocimientos técnicos, siendo el único requisito contar con un dispositivo móvil y disposición para el trabajo colectivo.

Proyección y alcance del cine comunitario
El ciclo culminará con la proyección de los trabajos realizados en la pantalla grande durante la edición 2026 del Festival Audiovisual Bariloche, programada entre el 21 y el 27 de septiembre. La presentación grupal de los cortometrajes se llevará a cabo el 26 de septiembre, permitiendo que la comunidad pueda visualizar las producciones locales en un marco profesional. Los interesados en formar parte de esta experiencia pueden formalizar su inscripción a través del sitio web oficial festivalfab.com.ar/taller-de-cine-comunitario-2026.
Esta actividad es impulsada por la Secretaría de Cultura de Río Negro, organismo que sostiene al festival como un proyecto destinado a fortalecer las industrias culturales provinciales. Al promover la participación de realizadores emergentes, esta propuesta de cine comunitario busca no solo ampliar la presencia del cine patagónico, sino también consolidar espacios donde el vecino se convierta en protagonista de su propio relato audiovisual, observando su territorio con una mirada renovada.

¿Qué te parece lo que dice la nota?
COMENTÁ acá mismo