Concejales regulan la actividad de artistas tras la prohibición
La reciente prohibición municipal que dejó a decenas de trabajadores culturales en un limbo legal comienza a revertirse tras una nueva intervención legislativa. El Concejo Deliberante busca ahora establecer un marco normativo que reemplace las restricciones por reglas claras de convivencia. Sin embargo, la tensión persiste en las calles de nuestra ciudad, mientras el colectivo artístico aguarda con expectativa una decisión definitiva del Ejecutivo que defina si finalmente podrán desarrollar su labor con tranquilidad.
El Concejo Deliberante de San Carlos de Bariloche ha dado un paso fundamental hacia la regularización de la actividad de los artistas callejeros. Tras la reciente prohibición impuesta por el Ejecutivo municipal, los concejales regulan la actividad mediante un proyecto de ordenanza que busca otorgar un marco normativo a las presentaciones en la vía pública, poniendo fin a un escenario de incertidumbre y conflicto.
La iniciativa, impulsada por la concejala Rosana Ferreira, ha sido celebrada por la agrupación ‘Artistas Callejeros Unidos’. Este colectivo se consolidó ante la necesidad de defender su fuente de sustento y su espacio de vinculación con la comunidad, tras meses de falta de canales de diálogo con el municipio.

Concejales regulan la actividad para garantizar el trabajo
La situación impactó profundamente a trabajadores de puntos neurálgicos como las calles 12 de Octubre, Moreno, Gallardo y Onelli. Según testimonios de los protagonistas, el intento de presentar notas formales en la mesa de entradas del municipio no obtuvo respuestas, lo que obligó a los trabajadores a organizarse para visibilizar su realidad.

«Si bien reconocemos la necesidad de ordenar el tránsito y la convivencia urbana, la estigmatización no es el camino correcto. El semáforo representa un espacio de intercambio cultural y un motor de desarrollo personal», sostuvieron Matías y ‘Chicho’, referentes del sector.
El futuro del proyecto en manos del Ejecutivo
El proyecto aprobado ahora queda sujeto a la decisión final del intendente, quien posee la facultad de veto. En este sentido, el pedido de la concejala Ferreira al Ejecutivo es claro: evitar el veto para permitir que la regulación sea una realidad que contemple las particularidades de la actividad.
Los artistas, por su parte, han demostrado una capacidad de autogestión notable, organizando varietés en espacios como la Plaza Urquiza y Casa Macacha. Su objetivo es profesionalizar su labor y trascender la lógica de la emergencia, consolidándose como un colectivo cultural con proyectos a futuro.
Desde ‘Bariloche En Redes’, entendemos que la transparencia pública y el diálogo son los únicos pilares capaces de resolver tensiones sociales. La regulación no debe ser una herramienta de censura, sino un instrumento que garantice el derecho al trabajo y la expresión cultural en un marco de orden y convivencia.

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