Aguas Rionegrinas distribuye aislantes para proteger medidores
El riesgo de cortes en el suministro durante los meses más fríos del año ha puesto en alerta a los vecinos de Bariloche. Ante la inminente llegada de heladas extremas, la empresa prestadora busca evitar el colapso de las instalaciones domiciliarias mediante una logística de prevención directa. Sin embargo, la efectividad de este plan depende de una correcta ejecución técnica por parte de los usuarios, quienes deben actuar con celeridad antes de que el invierno se instale definitivamente.
Ante la proximidad de la temporada invernal, Aguas Rionegrinas distribuye aislantes para medidores en toda la ciudad con el propósito de mitigar los daños estructurales que históricamente afectan el suministro en Bariloche. Pablo Haedo, jefe de servicio local, confirmó que la iniciativa busca evitar la repetición de las roturas masivas registradas durante las heladas extremas del año pasado.
La estrategia de anticipación prioriza la distribución de materiales aislantes a través de las juntas vecinales. Esta articulación permite que el material térmico llegue de manera efectiva a cada hogar, facilitando que los usuarios puedan resguardar sus instalaciones antes de que las temperaturas desciendan a niveles críticos.
Cómo Aguas Rionegrinas distribuye aislantes y materiales recomendados
La intervención técnica se centra en la correcta protección de la cabina del medidor. Para este fin, se recomienda el uso de materiales aislantes térmicos adecuados como el poliestireno expandido, la espuma de poliuretano, la lana de vidrio o el fieltro.
«Es imperativo que la comunidad evite el uso de elementos absorbentes como mantas de tela, trapos de algodón o cartón, ya que estos materiales retienen humedad, se congelan y aceleran el deterioro de los equipos», advirtieron desde la empresa.
Consejos clave para proteger cañerías externas
El plan preventivo extiende sus recomendaciones hacia las instalaciones internas y externas de cada propiedad. Se aconseja revestir la totalidad de las cañerías que se encuentren a la intemperie, tales como las ubicadas en patios, jardines o lavaderos abiertos, utilizando fundas aislantes de espuma.
Para aquellas canillas situadas en espacios descubiertos que no requieran uso nocturno, la recomendación técnica es cerrar la llave de paso interna que las alimenta y proceder al vaciado del tramo expuesto. Estas acciones, aunque sencillas, resultan fundamentales para garantizar la continuidad del servicio y evitar interrupciones imprevistas durante los días de mayor rigor climático.
«La gestión coordinada con los referentes vecinales subraya la importancia de la colaboración ciudadana en la preservación de la infraestructura pública», destacaron las autoridades locales.

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